Cambios en el Gabinete: La Cámpora y Cristina pisan cabezas


El presidente Alberto Fernández evalúa cambios en el Gabinete. El kirchnerismo espera agazapado su oportunidad. 

El sábado por la noche los frentes electorales presentaron a sus candidatos para las legislativas de septiembre. Tras una intensa jornada plagada de negociaciones y rosca política, ahora se abre el juego para los candidatos que podrían ocupar la conducción de aquellos Ministerios que quedarán vacantes porque sus titulares integran listas.

 

Es el caso de Desarrollo Social, una de las carteras más sensibles del Gobierno, ya que maneja una caja millonaria y controla el entramado de los planes sociales. Su referente, Daniel Arroyo, selló su precandidatura para diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.

 

El funcionario llegó a la Casa Rosada, estampó la firma y se fue sin hacer declaraciones, disconforme con el lugar en la nómina. Desde su entorno esperaban que fuera posicionado en el cuarto lugar, pero lo bajaron de un hondazo: le dieron el puesto número 12.

 

El poder de decisión de Arroyo en el Ministerio comenzó a erosionarse con el correr de los meses. No se siente cómodo trabajando en un área donde se ve limitado por sectores del kirchnerismo duro.

 

Diversos espacios de la coalición gobernante tienen interés en tomar las riendas de Desarrollo Social. Uno de ellos es La Cámpora, pero también se suman los movimientos sociales y los intendentes. Juan Zabaleta, mandamás de Hurlingham, suena fuerte. Es uno de los hombres de mayor confianza de Alberto Fernández, pero también uno de los más resistidos por el kirchnerismo.

 

Otro de los nombres en danza es el de Andrés “Cuervo” Larroque, actual ministro de Desarrollo bonaerense y líder de La Cámpora. Es el candidato K que más suena. Su potencial llegada podría representar una pérdida de poder para el Presidente, ya que sería el tercer dirigente cercano a Cristina y Máximo Kirchner que reemplaza a un ministro de la coalición.

 

Pero Fernández no quiere habilitar la discusión en torno al reemplazo de Arroyo. Al menos, en el corto plazo. “Voy a seguir en la tarea”, aseguró en las últimas horas el funcionario. Si bien su intención es continuar en el cargo durante la campaña, es factible que lo deje antes.

 

Así las cosas, su salida generará un movimiento de fichas muy importante. El kirchnerismo espera agazapado para copar lugares clave en el Ejecutivo, así como lo hizo en las listas de varios distritos del conurbano para quitarle poder a los jefes comunales.

AGENCIA NOVA