BALCARCE: Funcionaban 7 mini casinos.la policía implicada

Se conocieron detalles del accionar delictivo mixto de Balcarce. Alertados por funcionarios policiales los organizadores alternaban en varias viviendas las jugadas.

La red de apuestas ilegales montada en el distrito tenía una minuciosa ingeniería y el apoyo policial para no ser detectada. Sin embargo, el testimonio de un apostador que venía siendo amenazado porque no pagaba sus deudas de juego permitió que el fiscal Rodolfo Moure pudiera desmantelarla.

 

El entrecruzamiento de llamadas y tareas investigativas desarrolladas por la Sub DDI local fue vital para conformar el cuerpo probatorio y así obtener las órdenes para allanar siete viviendas donde funcionaban mini casinos. Se constató que cada encuentro reunía a alrededor de 20 jugadores y que no sólo eran balcarceños sino que también provenían de Coronel Vidal y Ayacucho. En cada “reunión” se apostaba alrededor de medio millón de pesos. La banda integrada por cuatro personas con el apoyo de dos funcionarios policiales que se desempeñan en el área de calle de la Estación de Policía Comunal organizaba semanalmente sus acciones delictivas.

Los datos a los que accedió este medio establecen la connivencia que existía entre los coordinadores de los encuentros de juego clandestino y los policías. Existen diálogos que fueron colectados en la causa que testimonian fielmente cómo los integrantes de la banda estaban al tanto de la investigación y buscaron lugares alternativos para no ser detectados. Si bien en un primer momento suspendieron los encuentros clandestinos, luego de unos días buscaron alternativas y continuaron con sus reuniones semanales. Así es como incorporaron tres lugares más.

Minicasinos

Con el aval del juez Gabriel Bombini, la DDI Mar del Plata y la Sub DDI pudo allanar siete domicilios particulares donde funcionaban los mini casinos. En esos lugares, se secuestraron cartas de póker, dados, fichas, mesas de juegos y otras dispuestas con paños para la práctica lúdica. También más de diez armas de fuego que eran utilizadas para “apretar” a aquellos apostadores que se endeudaban y luego no cumplían con los pagos convenidos. Eso es lo que sucedió con uno de los apostadores que en febrero pasado debió “irse” de Balcarce por miedo a lo que le pudiera pasar porque recibía amenazas continuamente. En la causa se estableció que uno de los cuatro organizadores era el líder de la banda: era quien decidía cuándo abrir una partida y en qué lugar. Precisamente, esta persona estaba en permanente comunicación con los uniformados para corroborar que estuviera el “área despejada” para que el juego se pudiera hacer sin problemas. En uno de los diálogos, el organizador le recrimina al funcionario policial por un móvil que había ido a su casa la noche anterior impidiendo el normal progreso de la reunión de juego clandestino. En otro, el líder les ordena al resto que se interrumpan las reuniones de juego, debido a que la policía le dio aviso de que estaban siendo investigados.

 

Las desgravaciones realizadas determinaron que él mismo fue quien comenzó nuevamente con las reuniones de juego clandestino. Entonces se decidió que las partidas se desarrollarán en otros domicilios como una forma de evadir la investigación. Así fue como en el último mes las reuniones se fueron rotando y se repitieron en horas de la noche casi madrugada de manera de no ser vistos en el marco de la pandemia que limitó la circulación vehicular.

LA CAPITAL