Vacunas contra el COVID-19: Alberto Fernández negociará con Moderna y espera que Pfizer acepte su última propuesta legal

Mientras tanto, la cartera de Salud regatea el precio final de la Sinopharm china. Además, en Balcarce 50 aguardan que la segunda dosis de la Sputnik V rusa llegue a Buenos Aires en una semana

Alberto Fernández iniciará esta semana una inesperada negociación con la empresa farmacéutica Moderna, que recibió de la Casa Blanca cerca de 1.000 millones de dólares para producir un antídoto eficaz contra el COVID-19. La vacuna de Moderna ya fue aprobada en los Estados Unidos, es efectiva en los grupos de riesgo de mayores de 60 años y su precio ronda los 35 dólares.

 

El Presidente lideró conversaciones con AstraZeneca, Pfizer, Sinopharm y el Fondo Ruso de inversión Directa, pero no estaba en su agenda abrir una negociación con la compañía Moderna. Sin embargo, el contacto institucional se produjo la semana pasada y ahora hay una posibilidad de cerrar la provisión de una vacuna eficaz que ya fue vendida a la Unión Europea, Japón, Canadá, Reino Unido e Israel.

 

Moderna compite a nivel global con Pfizer y observó que esta empresa asociada a BioNtech protagoniza una fuerte pulseada legal con la Casa Rosada que trabó la provisión de miles de vacunas, las cuales podrían haber llegado a principios de enero. En este contexto, Moderna se movió rápido y la audiencia con Alberto Fernández se dará esta semana en Balcarce 50.

 

“Yo quiero vacunas. Y me voy a sentar conversar con Moderna. Ya fue aprobada en Estados Unidos y tiene contratos con todo el mundo”, dijo el presidente en Olivos.

 


Alberto Fernández, la secretaria Carla Vizzoti y la asesora presidencial Cecilia Nicolini recibieron a dos asesores de Andrés Manuel López Obrador que lideran la lucha contra el COVID-19 en México

Mientras aguarda que se confirme el día y la hora de su reunión con Modena, el jefe de Estado espera una respuesta del departamento jurídico de Pfizer. La secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, remitió a Estados Unidos la última propuesta del Gobierno para lograr un equilibrio entre las necesidades de inmunidad que pretende Pfizer y los derechos soberanos de la Argentina.

 

Todavía no llegó la réplica de la compañía de los Estados Unidos, pero Alberto Fernández ya sospecha que no sólo se trata de un asunto jurídico. El Presidente recibió a dos altos funcionarios de la administración de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y la conclusión que quedó después del encuentro es que Pfizer está en dificultades para cumplir con sus contratos de provisión de vacunas.

 

En este contexto, se entiende la visita fugaz a Buenos Aires de Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de México, y Efraín Guadarrama Pérez, director general de Organismos y Mecanismos Regionales Americanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

 

López-Gatell Ramírez y Guadarrama Pérez le pidieron al Presidente un contacto con el Fondo Ruso de Inversión frente al virtual incumplimiento de contrato de Pfizer. Los asesores de AMLO revelaron a Alberto Fernández que tienen pocas vacunas de Pfizer -en relación al contrato vigente- y que necesitaban acercar posiciones con el Fondo Ruso para lograr una rápida provisión de la vacuna Sputnik V.


 

La vacuna rusa, embarcada en un avión de Aerolíneas Argentina rumbo a Buenos Aires (Presidencia)

El jefe de Estado tiene relación personal con López Obrador y puso a disposición a Cecilia Nicolini y Carla Vizzotti que protagonizaron las negociaciones con el Fondo Ruso para que llegaran las primeras 300.000 dosis de la Sputnik V. La asesora presidencial y la secretaria de Salud ya le abrieron la puerta del Fondo Ruso a los enviados mexicanos y la negociación ya se inició entre AMLO y Vladimir Putin.

 

-¿Cuándo llega la segunda dosis de la vacuna Sputnik V?-, le preguntaron anoche a Alberto Fernández.

 

-El 15 de enero estarían llegando las 300.000 segundas dosis...-, contestó el Presidente.

 

-¿Y el resto prometido?

 

-Entre el 21 y el 31 de enero estarían llegando 4 millones de la primera dosis y un millón de la segunda. En febrero estarían entrando 6 millones de la primera dosis y 9 millones de la segunda. Y en marzo, otras diez millones de dosis. Ese es el cronograma que tenemos acordado con el Fondo Ruso.

 

Las 300.000 unidades de la segunda dosis de la Sputnik V serán transportadas por Aerolíneas Argentinas desde Moscú a Buenos Aires. Pero aún se desconoce el origen del resto de las vacunas prometidas por Alberto Fernández. Pueden provenir de Rusia, Corea del Sur o la India. Este dato todavía es una incógnita.

 

En tanto, las negociaciones emprendidas entre Ginés González García y la empresa Sinopharm aún continúan abiertas. La compañía china, que responde a las órdenes directas de Xi Jinping, propone un precio cercano a los 35 dólares por vacuna. Un número que el Ministerio de Salud aún regatea a la espera de una decisión política ejecutada por el presidente del gigante asiático.

 

Alberto Fernández asume que China pretende vender su vacuna por razones geopolíticas más que en términos de una disputa de market share en América Latina. Y por eso aguarda que Xi Jinping acepte cambiar cierto peso regional por un beneficio económico que siempre sería menor al softpower obtenido en un área de influencia que pertenece a los Estados Unidos.

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