Por primera vez, internos de la cárcel de Batán elaboran un menú en braille para un restaurante marplatense


Realizaron el primer menú en sistema braille para el restaurante “Mr. Jones”, ubicado en el balneario “Biología Club” de Playa Grande.

Un grupo de internos de la Unidad Penal Nº 15 de Batán, que integran el Programa “Recuperar Vidas” que coordina la ONG “Cambio de Paso” en conjunto con el Servicio Penitenciario Bonaerense, realizaron el primer menú en sistema braille para el restaurante “Mr. Jones”, ubicado en el balneario “Biología Club” de Playa Grande.

La entrega se realizó en el marco del programa de accesibilidad en los balnearios de Playa Grande y participaron en representación de “Cambio de Paso”, Juan Manuel Aiello, así como también recibió por parte de “Biología Club” su presidente Sebastián Lousteau.

El menú fue realizado por un grupo de internos del programa de rugby de Batán, encabezados por Diego C, quien hizo gran parte de la labor, porque además de ser capacitador en el módulo que habita, junto a otros internos también enseña estas técnicas en el Pabellón Nº 1 de Adicciones, como una terapia para los internos que luchan por salir de las drogas.

El ministro de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, expresó: "Hace tiempo, toda la enseñanza en braille viene integrando a personas que están privadas de la libertad con la sociedad del afuera. Es una manera de acercarse, especialmente a los que más lo necesitan".

Por su parte Aiello, quien entrena y lleva al Penal la práctica del rugby, destacó: "Para nosotros es un día importante porque pone de manifiesto el trabajo que hace la ONG y el Servicio Penitenciario, que no solo es el entrenamiento del rugby o la provisión del deporte como una herramienta educativa, sino que también se empiezan a rendir los frutos de las capacitaciones en oficios".
Diego lleva 6 años haciendo braille y aprendió en otra unidad de la forma en la que el ahora enseña, de interno a interno: “Yo soy Instructor de braille en el Penal y eso me hace sentir bien, porque es algo que hago para crecer yo como persona, pero también para ayudar a otros que necesitan este sistema por que no pueden ver”.


Además, contó que al principio tuvieron que insistirle para que aprendiera, pero la primera vez que sintió entusiasmo fue cuando tuvo que realizar un libro de lectura infantil; allí el vio el reflejo en su hijo quien en ese entonces tenía 5 años. “A partir de ese momento pensé en esos chicos que no pueden ver, eso me dio impulso para aprender realmente y poder hacer todo tipo de textos para personas no videntes", remarcó el interno.

“Fui tallerista en varias unidades por las que pasé, como en la Unidad 47 y 48 de San Martín, 38 de Sierra Chica, 41 de Campana, 24 de Florencio Varela", aseguró Diego. En la Unidad 15 de Batán lo hace desde el 2015, como parte de los “Talleres Integrales” de la ONG “Cambio de Paso”, donde además da cursos de marroquinería y costura.

En la actualidad también se encuentra abocado, junto a otros internos que lo acompañan en el programa, a la realización de mochilas y cartucheras que serán entregadas a escuelas que incluyan a niños no videntes.

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