Patricia Alejandra Arufe, “la dueña” de la cárcel de mujeres de Batán


Es la interna que más tiempo lleva detenida en la Unidad Penitenciaria Nº 50: llegó procedente de José C. Paz, el 2 de mayo de 2008, cuando el penal recién había cumplido dos años. Podrá salir de prisión recién en 2040.

Por Bruno Verdenelli

Cuando ingresó en el pabellón, el 2 de mayo de 2008, la cárcel de mujeres de Batán era casi nueva. Habían pasado algo más de dos años desde su inauguración, el 23 de febrero de 2006, y todos los reductos lucían mejor que ahora. Posiblemente no imaginó entonces Patricia Alejandra Arufe que, una década después, todavía seguiría alojada en aquel lugar.

Primero, debido a que en ese momento aún no se conocían las duras condenas que iba a recibir por corromper y abusar sexualmente de sus hijos. Y segundo, porque todos los presos siempre guardan, aún en los más profundo de sus pensamientos, una mínima expectativa de quedar más temprano que tarde en libertad.

Sin embargo, de darle mayores certezas y extinguir sus esperanzas se encargó luego la Justicia de San Martín: después dos fallos en distintos debates orales supo que no saldrá de esa cárcel hasta 2040.
El 12 de mayo de 2010 el Tribunal Oral Nº 6 dictó extensas condenas de prisión varios familiares de una adolescente oriunda de la localidad bonaerense de José C. Paz. El caso trascendió en la prensa como “La casa del horror”.

Durante el proceso judicial, a la víctima se la conoció con el nombre de fantasía de “Bianca”. Su cuñado fue sentenciado a 42 años de prisión y sus padres, entre ellos Patricia Alejandra, a 25, por el delito de “abuso sexual con acceso carnal, gravemente ultrajante, y agravado por el vínculo”.

El grave cargo apuntó además a cuatro tíos de la víctima, condenados a la cárcel por 28, 16, 15 y 8 años, respectivamente, mientras que dos tías acusadas durante el proceso, que duró más de dos años, recibieron condenas de 11 años de prisión.

“La pena de 42 años que recibió el cuñado de Bianca es más elevada que las condenas de 25 años contra los progenitores, no porque los hechos de abuso cometidos por los padres sean menores”, explicó entonces la fiscal Patricia Kaplis, al salir de la audiencia que dio fin al juicio oral que se había extendido por dos meses.

La investigadora aclaró que “los hechos por los que se condenó a los progenitores de Bianca ocurrieron antes de la reforma del Código (Penal), que endureció más las penas”, lo que derivó en esa diferencia en el peso de la pena.
Kaplis había pedido 50 años de prisión para los padres de Bianca y 37 para un cuñado de la adolescente.
No obstante, la fiscal de la UFI 14 de San Martín, se mostró satisfecha con la decisión del TOC 6 y calificó de “muy bueno” el fallo, que “condenó a todos los imputados, con penas de 42 a 8 años de prisión”.

Durante la lectura de la sentencia, las tres mujeres acusadas por abuso sexual se sentaron en primera línea, en la segunda hilera lo hicieron los hombres y sólo cuando se leyó la condena de 42 años se escuchó un grito y sollozos del mismo acusado y sus allegados.

Las detenciones

Los nueve condenados fueron detenidos en octubre de 2007, días después de las denuncias que Bianca realizó ante la Justicia, cuando decidió dejar la casa donde vivía junto a sus padres y cinco hermanos menores.
Al momento del juicio, los jóvenes tenían 14, 13, 9, 7 y 4 años, y fueron alejados de la casa familiar por orden de la Justicia. Pero fueron parte luego de una nueva causa por abuso sexual.
“Bianca está mejor. La Justicia pudo condenar a los acusados porque los dichos de la adolescente fueron respaldados por los estudios médicos y psicológicos, y las declaraciones de sus hermanos menores”, aseguró la fiscal del juicio en aquel momento.

Sin embargo, Kaplis alertó que según el informe de uno de los psicólogos, difundido durante este juicio, “Bianca sufrió un estrés postraumático similar al de las víctimas de una guerra o de un terremoto”.
“Ella no encuentra explicación a los distintos conceptos vertidos en este juicio respecto de la conducta del grupo, por parte de otros familiares, porque las denuncias de la nena fueron corroboradas tanto por los estudios médicos como por las declaraciones de los hermanos”, mencionó la investigadora en aquel momento.

El segundo juicio

Pero eso no fue todo. Tiempo después la Justicia inició una segunda investigación por los abusos que habían sufrido los cinco hermanos de Bianca, que cuando ocurrieron los hechos tenían entre 2 y 11 años.
De acuerdo a esa pesquisa, la niña y los demás pequeños eran abusados sexualmente por sus familiares en su casa de José C. Paz, donde también los “entregaban” a vecinos por dinero o los hacían desnudarse en frente de todos para cumplir una prenda en un juego de cartas.

En ese marco, en 2012 se produjeron ocho nuevas detenciones, que incluyeron al abuelo materno de los menores y a un policía que vivía al lado de ellos y para entonces tenía una licencia psiquiátrica.
Por esa nueva investigación, Arufe fue sentenciada a 32 años de prisión. Como esa pena es superior a la anterior, recién podrá salir de la cárcel en 2040.

Según cuentan distintas fuentes, la reclusa no comparte ningún tipo de actividad que organiza el Sistema Penitenciario Bonaerense (SPB) con vistas a la reinserción social de las condenadas. Tampoco suele relacionarse asiduamente con las demás detenidas.
LA CAPITAL

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